María Laura Varietti
✈️ Viajera & creadoraQuién soy (y por qué estoy acá)
Viajar siempre vivió en mí. Incluso mucho antes de que me animara a hacerlo sola. Era una sensación difícil de explicar… como si una parte de mí supiera que había algo más allá, esperándome.
En 2005 di mi primer paso en el mundo del turismo. Y ahí entendí algo que me marcó para siempre: cada destino tiene su historia, sí… pero lo más poderoso es que cada viajero construye la suya.
No hay dos viajes iguales. Aunque pises el mismo lugar que millones de personas, lo que te pasa ahí… es completamente tuyo. Y, muchas veces, lo más importante no es a dónde vas, sino por qué necesitás ir.
En 2010 la vida me llevó por otro camino: el mundo fintech. Un giro inesperado. De esos que parecen no tener nada que ver… pero que terminan dándote exactamente lo que necesitabas.
Durante más de 15 años aprendí a mirar el dinero de otra forma. Más real. Más consciente. Más libre. Entendí que no se trata de cuánto tenés, sino de cómo lo usás. De cómo te organizás. De las decisiones que tomás con lo que hoy está en tus manos.
Y mientras tanto… nunca dejé de viajar.
Primero por trabajo: recorrí Argentina de punta a punta, conociendo ciudades, aeropuertos, personas, historias. Después por elección. Por placer. Por mí.
En el medio, también me formé como Técnica Superior en Administración de Recursos Humanos. Porque si algo me apasiona tanto como viajar, es entender a las personas. Qué las mueve. Qué las frena. Qué necesitan para dar ese paso que tanto desean… pero que todavía no se animan.
Y fue ahí cuando todo hizo click.
Durante años conviví con una idea silenciosa: que viajar sola era "para después". Para cuando tuviera más seguridad. Más plata. Más certezas. Más todo.
Hasta que entendí algo que me cambió la vida:
No necesitás tener todo resuelto para empezar. No necesitás ser millonaria. No necesitás sentirte 100% lista.
Necesitás decisión. Y necesitás saber cómo.
Este proyecto nace desde todas mis versiones. La que empezó en turismo y descubrió que el mundo es mucho más accesible de lo que parece. La que pasó años en fintech y entendió que organizar lo que tenés vale más que tener mucho. Y la que estudió a las personas y comprobó que, muchas veces, el mayor límite… somos nosotras mismas.
"Hazlo, a pesar del miedo" no es solo una frase.
Es lo que yo necesitaba escuchar antes de mi primer viaje sola. Es lo que, de alguna forma, me hubiera gustado que alguien me dijera mirándome a los ojos.
Y es lo que hoy quiero decirte a vos.
El miedo no se va a ir. Pero no tiene que ser quien tome las decisiones por vos.
Si llegaste hasta acá… no es casualidad.
Es porque hay una parte de vos que ya lo sabe.
Y esa parte… merece ser escuchada.
✈️ Cómo encontrar vuelos sin pagar de más (aunque creas que son carísimos)
El vuelo suele ser el gasto que más asusta… y también el que más margen tiene para jugar a tu favor, si aprendés a buscarlo bien.
No es suerte. Es estrategia.
Y cuando la entendés, empezás a ver precios que antes parecían imposibles.
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Buscá con anticipación (pero sin obsesionarte) Hay un punto justo —ni tan temprano, ni tan tarde— donde aparecen las mejores tarifas. Para vuelos internacionales, ese momento suele estar entre 2 y 5 meses antes. Comprar con demasiada anticipación no siempre es más barato… y dejarlo para último momento casi nunca conviene.
El secreto no es correr. Es mirar con intención. -
Usá herramientas que trabajen por vos No tenés que revisar precios todos los días. Plataformas como Google Flights o Skyscanner te permiten activar alertas para que el precio venga a vos. Google Flights, además, tiene un calendario donde podés ver de un vistazo qué días son más baratos.
Dejás de adivinar… y empezás a decidir. -
Elegí bien cuándo volar (esto puede hacer mucha diferencia) El mismo vuelo puede variar muchísimo de precio según el día.
✦ Más baratos: martes, miércoles y sábados (especialmente de madrugada)
✦ Más caros: viernes y domingos
Si podés ser flexible, ya tenés una ventaja enorme. -
Las escalas no son el enemigo A veces evitamos escalas por comodidad… pero pueden ser una gran aliada. Un vuelo con escala puede salir bastante menos, y en algunos casos, incluso te permite conocer otro destino en el camino. Si no estás apurada, esto puede transformar tu viaje (y tu presupuesto).
⏱️ El tiempo de escala importa (y mucho)
No todas las escalas son iguales. Tené en cuenta:
✦ Para vuelos internacionales: ideal entre 2:30 y 3 hs.
✦ Si tenés que cambiar de aeropuerto: mínimo 4 a 5 hs.
Un poco más de tiempo = mucha más tranquilidad. -
Mirá siempre el precio real, no el inicial Muchas aerolíneas —sobre todo las low-cost— muestran precios muy tentadores… pero no incluyen equipaje, selección de asiento o servicios básicos. Antes de decidir, revisá qué incluye cada opción. A veces lo "barato" termina saliendo más caro.
Al principio puede parecer abrumador. Muchas opciones, muchas páginas, muchos precios distintos…
Pero te prometo algo: cuanto más lo hacés, más fácil se vuelve.
Y llega un momento en el que dejás de sentir que "los vuelos son caros"… y empezás a sentir que sabés cómo encontrarlos.
Y eso, créeme, cambia completamente la forma en la que viajás.
💡 Tips Extra para Viajeras Solas
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Aterrizaje diurno: Priorizá llegar a destino mientras haya luz solar. Facilita mucho la orientación y el uso de transporte público de forma segura.
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🎫
Reserva directa: Usá los buscadores para comparar, pero intentá comprar siempre en la web oficial de la aerolínea. Ante cualquier cancelación o problema, será mucho más fácil que te den una solución directa.
🏨 Dónde quedarte (para sentirte segura, tranquila… y disfrutar de verdad)
Elegir dónde dormir no es un detalle más. En tu primer viaje sola, puede cambiar completamente tu experiencia.
No se trata solo de precio. Se trata de cómo te sentís cuando cerrás la puerta de ese lugar. De si podés relajarte. De si descansás. De si sentís que estás bien.
Ese lugar… por unos días, va a ser tu casa.
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Hostels con espacios que invitan a conectar Son una de las mejores opciones para viajar sola sin sentirte sola. Pero no todos son iguales. Buscá aquellos que tengan áreas comunes activas, actividades o buen ambiente social.
Un buen hostel no es solo una cama: puede ser el lugar donde hacés tu primera amiga de viaje.
Tip clave: priorizá los que tengan reseñas recientes sobre seguridad, limpieza y ambiente. -
Airbnb (y el valor de sentirte acompañada) Quedarte en la casa de alguien puede darte una sensación muy distinta: más íntima, más local. Muchas viajeras eligen hospedarse con anfitrionas mujeres, porque genera un plus de confianza, sobre todo al principio.
Leé bien el perfil, los comentarios y prestá atención a los detalles: ahí suele estar toda la información real. -
Hotel bien ubicado (tu aliado silencioso) Si tu presupuesto lo permite, elegir un hotel céntrico puede hacer una gran diferencia. No es solo comodidad. Es seguridad.
Estar cerca de todo reduce traslados largos o de noche, y te da libertad para moverte con más tranquilidad.
A veces, pagar un poco más en ubicación… es ganar mucho en paz mental. -
Couchsurfing (para cuando quieras ir un paso más allá) Es una experiencia muy enriquecedora… pero no es para empezar sin información. Si lo considerás: leé TODO el perfil, revisá cada comentario y escuchá tu intuición.
Es ideal cuando ya tenés un poco más de experiencia viajando sola y te sentís cómoda tomando decisiones rápidas.
💡 Tips de seguridad que valen oro
- ✦ Leé siempre las reseñas más recientes (no solo el puntaje general)
- ✦ Investigá el barrio: no solo de día, también cómo se siente de noche
- ✦ Priorizá alojamientos con buena iluminación, recepción o acceso claro
- ✦ Guardá la dirección en Google Maps antes de llegar
- ✦ Reservá con cancelación flexible, sobre todo en tus primeros viajes
- ✦ Compartí la dirección con alguien de confianza
Y uno más, muy importante:
Si algo no te cierra… no lo elijas. Tu intuición también es una herramienta de viaje.
Es normal dudar. Preguntarte si elegiste bien. Mirar mil opciones antes de decidir.
Pero con el tiempo, vas a empezar a reconocerte en tus elecciones. A saber qué necesitás. Qué te hace sentir cómoda.
Y en ese momento… dejar de buscar "el lugar perfecto" para empezar a elegir el lugar correcto para vos.
📄 Visas y pasaporte: lo primero es lo primero (y lo que más tranquilidad te da)
Antes de comprar un vuelo, antes de elegir alojamiento… hay algo que define si tu viaje empieza o no: tu documentación.
Es lo que más solemos dejar para después, y lo que más problemas puede generar si no está en orden. Resolver esto primero no solo es práctico… es una forma de viajar más tranquila desde el minuto uno.
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Pasaporte vigente (y en condiciones) No alcanza con que esté "vigente". Muchos países exigen que tu pasaporte tenga al menos 6 meses de validez desde la fecha de ingreso, y en algunos casos, también páginas en blanco disponibles. Chequéalo con tiempo. Es un detalle simple que puede frenar un viaje entero.
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Requisitos de visa (cada país es un mundo) No todos los destinos piden lo mismo, y los requisitos pueden cambiar. Consultá siempre fuentes oficiales como embajadas y consulados, o plataformas como iVisa para orientarte. Algunos trámites son rápidos. Otros pueden tardar semanas. Anticiparte acá te evita ansiedad después.
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Copias: tu plan B (y C) Nunca dependas de un solo formato. Llevá una copia física de tu pasaporte y visa, fotos digitales guardadas en tu mail o nube como Google Drive, y capturas de todas tus reservas: alojamiento, vuelos y seguros. Si perdés algo, esto puede salvarte tiempo, dinero… y muchos nervios.
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Visa on arrival (sí, pero con información) Algunos países permiten tramitar la visa al llegar. Suena simple, pero no es improvisado. Averiguá antes si necesitás efectivo y en qué moneda, qué formularios se requieren, cuánto tiempo de espera hay y si piden requisitos adicionales como pasaje de salida o reserva de alojamiento. Llegar sabiendo qué hacer cambia completamente la experiencia.
💡 Detalles que muchas viajeras pasan por alto (y hacen la diferencia)
- ✦ Verificá si necesitás vacunas obligatorias, como fiebre amarilla en algunos destinos.
- ✦ Verificá si te piden pasaje de salida del país. Muchos países exigen que demuestres que no te vas a quedar más tiempo del permitido.
- ✦ Tené a mano la dirección de tu primer alojamiento. Te la pueden pedir en migraciones al momento de ingresar.
- ✦ Chequeá los requisitos de ingreso actualizados. Algunos países los modifican sin mucho aviso previo.
Tener todo en regla no es solo un requisito.
Es lo que te permite moverte con seguridad, responder con calma en migraciones y disfrutar desde el primer momento.
Porque cuando esto está resuelto… tu única preocupación pasa a ser una mucho más linda: decidir a dónde querés ir después
🛡️ Seguro de viaje: no es opcional
Hay cosas que podés ajustar en un viaje. El seguro no es una de ellas.
Una consulta médica en el exterior puede costar lo que no imaginás. Una internación… miles de dólares. Un seguro, en comparación, es una inversión mínima para una tranquilidad enorme.
Y cuando viajás sola, esa tranquilidad vale el doble.
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Cobertura médica (lo básico que no puede faltar) Es el corazón del seguro. Asegurate de que incluya emergencias médicas, hospitalización, medicación y evacuación o repatriación.
Tip importante: revisá el monto de cobertura. Para destinos como Europa, se recomienda al menos 30.000 a 50.000 USD o EUR. Algunos países incluso lo exigen como requisito de ingreso. -
Pérdida o demora de equipaje Pasa más seguido de lo que creemos. Si tu valija no llega, el seguro puede cubrirte gastos básicos mientras esperás que aparezca, o compensarte si se pierde definitivamente. Especialmente útil si tenés escalas o vuelos largos.
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Cancelaciones, demoras y conexiones perdidas Los planes pueden cambiar. Un buen seguro puede cubrir noches de hotel inesperadas, comidas y reprogramación de vuelos.
No es solo dinero: es evitar estrés en un momento incómodo. -
Asistencia 24/7 (tu red de contención) Esto es clave cuando viajás sola. Tener a quién llamar a las 3 de la mañana, en otro idioma, en otro país… cambia completamente cómo vivís una situación difícil.
No es solo un seguro. Es saber que no estás sola.
🔎 Empresas que podés contratar desde Argentina
Podés contratarlas directamente desde sus sitios web, antes de salir de tu país de origen. Comparalas por cobertura, días y destino.
Podés contratarlas directamente desde sus sitios web, antes de salir de tu país de origen. Comparalas por cobertura, días y destino.
💳 Seguro de viaje con tu tarjeta de crédito (lo que tenés que saber)
Muchas tarjetas de crédito ya incluyen asistencia al viajero, y puede ser una muy buena base. Pero para que funcione correctamente:
- ✦ Tenés que haber pagado el viaje con esa tarjeta.
- ✦ Tenés que activarlo antes de viajar.
- ✦ La cobertura varía según el tipo de tarjeta — no todas cubren lo mismo.
En algunos casos, las tarjetas de mayor categoría (Platinum, Black, etc.) ofrecen coberturas médicas altas e incluso incluyen equipaje o cancelaciones.
💡 Ahora, lo importante
Antes de confiar solo en ese seguro, vale la pena revisar:
- ✦ Cuál es el monto real de cobertura.
- ✦ Qué incluye (y qué no).
- ✦ Si tiene franquicia.
- ✦ Cómo se utiliza en destino si lo necesitás.
💡 Un detalle importante que muchas pasan por alto
Algunos destinos como Europa en el espacio Schengen exigen seguro de viaje obligatorio para ingresar. Pero incluso cuando no es obligatorio… sigue siendo necesario.
Contratar un seguro no es pensar en lo peor.
Es viajar sabiendo que, si algo pasa, tenés cómo resolverlo.
Porque cuando estás sola, en otro país, y algo no sale como esperabas… no querés estar googleando qué hacer.
Querés ya tenerlo resuelto.
Y esa sensación —la de estar cuidada, incluso estando sola— no tiene precio.
📍 Qué hacer (y cómo organizarlo)
Viajar sola no significa tener cada minuto planificado. Significa tener la libertad de elegir. Y aunque la espontaneidad es parte de la magia, una base clara hace que disfrutes mucho más el viaje.
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Armá un itinerario flexible, no rígido Marcá las cosas que sí o sí querés hacer, y dejá espacio para lo que aparezca. Los mejores momentos suelen ser los no planeados.
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Reservá las atracciones principales con anticipación Museos, excursiones y experiencias populares suelen agotarse, especialmente en temporada alta. Plataformas como GetYourGuide o Viator te permiten asegurar tu lugar con cancelación flexible, lo que te da margen si cambias de plan.
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Free walking tours para conocer gente Son una de las mejores formas de romper el hielo en un destino nuevo. Caminás, aprendés historia y conocés gente en la misma sintonía. Al final se deja propina según tu experiencia, así que llevá algo de efectivo. Si te sentiste tímida al principio, Estos tours ayudan muchísimo a entrar en ritmo.
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Priorizá las mañanas para lo imperdible Las atracciones más visitadas tienen menos gente a primera hora. Mejor experiencia, mejores fotos, recorrés más tranquila y te queda el resto del día libre para improvisar o descansar.
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Escuchá tu energía (esto también organiza tu viaje) Alternará días intensos con momentos más suaves: un café, un parque, escribir, simplemente observar. Viajar sola también es escucharte: descansar cuando lo necesites, frenar sin culpa, cambiar de plan. Aprender a respetar tus propios tiempos.
💡 Tené siempre un plan B liviano
Clima, cansancio o cambios de último momento pueden modificar el día. Guardá opciones cercanas o más simples para esos casos: un museo chico, un mercado local, una caminata sin rumbo.
🍽️ Comer sola: el arte de disfrutar la mesa propia
Comer sola en un restaurante puede sentirse raro al principio. Ese momento en el que no tenés con quién comentar el menú, ni alguien que "te acompañe" en la espera.
Pero algo cambia.
Después de los primeros intentos, se transforma en uno de los mayores placeres del viaje: elegir lo que querés, a tu ritmo, sin negociar, sin apurarte.
Y ahí aparece algo nuevo: aprender a disfrutar de tu propia compañía.
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Google Maps + reseñas locales Buscá lugares con buenas reseñas, pero no te quedes solo con el puntaje. Filtrá por opiniones de locales o revisá comentarios en otro idioma: suelen ser menos "turísticos" y más reales.
Si un lugar está lleno de turistas… probablemente esté pensado para turistas. -
Mercados y food halls Son aliados clave cuando viajás sola. Podés probar varias cosas, comer rico, más económico y sin la "formalidad" de sentarte sola en una mesa.
Además, el movimiento constante hace que nadie esté pendiente de nadie. Ideal para esos primeros días. -
Llevá algo para vos Un libro, tu journal de viaje o simplemente el celular para escribir notas. No es para "distraerte", es para convertir ese momento en un pequeño ritual propio.
Comer sola deja de ser incómodo cuando deja de ser un vacío… y se vuelve un espacio. -
Sentate en la barra La barra es el punto de encuentro. Ahí pasan cosas: charlas espontáneas, recomendaciones del bartender, historias inesperadas.
Y si no hablás con nadie, igual se siente distinto. Más acompañada, sin dejar de estar sola.
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Cocinarte también es una opción (y tiene su encanto) Si estás en un hostel con cocina compartida o en un Airbnb, aprovecharla puede ser una gran decisión. No solo por el ahorro, sino por todo lo que pasa alrededor.
Ir a un mercado local, elegir ingredientes sin apuro, improvisar algo simple… y comer cuando vos quieras. Sin horarios. Sin reglas. A tu ritmo.
En los hostels, la cocina suele convertirse en un punto de encuentro inesperado. Ahí se comparten recetas, tips de viaje y, muchas veces, charlas que no estaban en los planes.
Y en un Airbnb, cocinarte tiene otra energía. Es una forma de bajar un cambio, de habitar el lugar, de sentirte un poco más en casa aunque estés lejos.
No hace falta ser chef. A veces, lo más simple —un desayuno, una pasta, algo que te guste— termina siendo uno de los momentos más lindos del día.
Viajar sola también se saborea: en cada comida donde elegís quedarte con vos.
📶 eSIM & Chip: internet sin vueltas en el extranjero
Estar conectada no es un lujo cuando viajás sola. Es seguridad, es orientación, es poder resolver en el momento.
Desde pedir un Uber, mirar un mapa o avisar que llegaste bien… tener internet cambia completamente la experiencia.
Y la clave está en resolverlo antes de aterrizar.
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eSIM vs chip físico: ¿cuál es la diferencia? Existen dos formas de tener internet en el exterior, y vale la pena entender cuál te conviene.
La eSIM es una SIM digital que instalás directamente en tu teléfono, sin necesidad de cambiar ningún chip físico. Se activa escaneando un código QR y podés tenerla lista antes de salir de tu país de origen. Tu número local sigue funcionando en paralelo.
El chip físico (tarjeta SIM) es la tarjeta tradicional que se inserta en el teléfono para obtener datos, llamadas y mensajes, extraíble para evitar roaming, se usa cambiando la tarjeta original. -
Verificá compatibilidad antes de comprar La mayoría de los iPhones desde el XS y los Android de gama media-alta son compatibles con eSIM. Chequealo en los ajustes de tu teléfono antes de contratarla. Para el chip físico, verificá que tu teléfono sea liberado o compatible con la banda del operador local.
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Dónde comprarla Para eSIM, las plataformas más populares son Holafly, HolaSim y Airalo. Comparalas por GB incluidos, cantidad de días y cobertura en el país que vas a visitar. Los precios y la velocidad pueden variar bastante según el destino.
Para chip físico, tenés dos momentos para conseguirlo: antes de viajar, en tiendas de telefonía o plataformas online de tu país de origen, o al llegar en el aeropuerto del destino. Esta segunda opción es práctica, aunque suele ser un poco más cara que comprarlo en tiendas locales fuera del aeropuerto.
Y antes de contratar cualquier opción, no olvides consultar con tu operadora de telefonía local. Muchas veces ofrecen planes o promociones para viajes internacionales que vale la pena conocer. A veces la solución más simple ya la tenés en tu plan actual. -
Consejo práctico Si optás por eSIM, configurala antes de salir de tu país y hacé una prueba de conexión. Así llegás al destino con todo listo desde el primer momento, sin depender del wifi del aeropuerto ni perder tiempo buscando señal.
🌐 Seguridad y tips de viajera sola
No se trata de tener miedo de todo. Se trata de estar atenta, informada… y confiar en vos.
Viajar sola no es exponerte. Es aprender a moverte en el mundo con más presencia.
Números de emergencia
Guardá el número de emergencias local del destino, el contacto de la embajada de tu país de origen y al menos una persona de confianza en casa que sepa dónde estás.
Efectivo + tarjeta (equilibrio real)
Nunca dependas de una sola opción. Tené algo de efectivo local para los primeros gastos (transporte, comida, propinas) y al menos una tarjeta para el resto. Si podés, llevá una segunda tarjeta guardada en otro lugar. No es paranoia, es previsión.
Cuidá tus objetos
No hace falta vivir en alerta constante, pero sí tener ciertos hábitos:
- · Llevá una riñonera o bolsillo interno para lo importante.
- · Tené copia digital y física de documentos.
- · En lugares muy concurridos, evitá dejar el celular sobre la mesa.
Son detalles chicos que hacen una gran diferencia.
Confiá en tu intuición
Si algo no te cierra, aunque no sepas explicar por qué… es suficiente.
Cambiar de vereda, salir de un lugar o decir que no, también es cuidarte. No necesitás justificarlo.
Planificá los traslados nocturnos
De noche, chequeá si el transporte público funciona y hasta qué hora. No todas las líneas están disponibles toda la noche.
Si no es opción, priorizá apps como Uber o Cabify en lugar de taxis no registrados. Antes de subir, verificá patente y conductor. Y compartí el viaje en tiempo real con alguien de confianza.
Moverte con información también es cuidarte.
Rutina de auto-cuidado
Escucharte es parte del viaje.
Dormir bien, hidratarte, comer a horario… no es un detalle menor. El cuerpo es tu vehículo de viaje más importante.
✅ Tu lista antes de partir
Tachá cada ítem a medida que lo completás. El viaje empieza antes de subir al avión.
- Pasaporte vigente (mínimo 6 meses)
- Visa tramitada (si corresponde)
- Vuelo reservado
- Alojamiento confirmado por las primeras noches
- Seguro de viaje contratado
- eSIM instalada y probada
- Efectivo local para los primeros días
- Tarjeta habilitada para uso internacional
- Copias de documentos en la nube
- Contacto de emergencia avisado del itinerario
- Número de embajada de tu país de origen en destino guardado
- App de transporte local descargada (Uber, Metro, etc.)
- Adaptador de corriente (si es necesario)
- Botiquín básico
- Ropa adecuada al clima y cultura del destino
El miedo no desaparece. Pero vos sos más grande que él.
Esta guía es el primer paso.
El siguiente sos vos.
Animarte a hacerlo real. Comprar ese pasaje.
Lo que viene después no se explica.
Se vive. Y es todo tuyo.